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La piel atópica tiene su propio calendario, y el verano la pone a prueba de una forma un poco tramposa. A mucha gente el sol y unos días de playa le sientan bien y nota menos brotes. Pero a la vez, el cloro de la piscina, la sal del mar, el sudor y el aire acondicionado resecan e irritan una piel que ya de por sí es frágil. El resultado puede ser tirantez, picor y algún brote justo cuando querías olvidarte de todo. La buena noticia es que, con unos cuidados sencillos y constantes, se disfruta del verano con la piel mucho más tranquila. Te lo contamos desde la farmacia.

Mujer sonriente con una toalla en la cabeza aplicándose crema hidratante tras la ducha

Qué le pasa a la piel atópica en verano

La piel atópica tiene la barrera cutánea alterada: retiene peor el agua, se reseca con facilidad y se irrita ante cualquier roce o cambio. En verano se juntan varios factores. El sudor macera la piel y dispara el picor. El cloro y la sal la resecan tras el baño. Y el aire acondicionado deja el ambiente seco, lo que tampoco ayuda. El sol, en cambio, suele venirle bien a la mayoría, siempre que no haya quemaduras: por eso la fotoprotección es innegociable.

Lo primero, la hidratación: los emolientes

El pilar del cuidado de la piel atópica es la hidratación diaria con emolientes, también cuando no hay brote. Aplica la crema o el bálsamo al menos una o dos veces al día, y muy especialmente después del baño, con la piel aún húmeda, para sellar el agua. Los productos relipidizantes, sin perfume y formulados para piel atópica son los que mejor calman la tirantez y espacian los brotes.

Baño e higiene suaves

El momento del baño puede ayudar o empeorar, según cómo se haga. Mejor duchas cortas con agua tibia (ni muy caliente), usando aceites de ducha o limpiadores sin jabón ni fragancia, con un pH parecido al de la piel. Al salir, seca sin frotar, dando pequeños toques con la toalla, e hidrata enseguida. Para las zonas más irritadas, una crema reparadora viene bien como apoyo puntual.

Piscina, playa y sol sin sustos

Disfrutar del agua es perfectamente compatible con la piel atópica si tomas un par de precauciones. Después de la piscina o del mar, aclárate con agua dulce para retirar el cloro y la sal, y vuelve a hidratar la piel al salir. Con el sol, usa un fotoprotector adecuado para tu tipo de piel de índice alto, evita las horas centrales y no busques quemarte: un poco de sol suele sentar bien, una quemadura nunca. Si tienes dudas sobre cuál elegir, te ayudamos a escogerlo.

Ropa, sudor y ambiente

El calor y el sudor son dos de los grandes desencadenantes del picor en verano. Algunos gestos ayudan a llevarlo mejor:

  • Viste ropa de algodón, holgada y transpirable. Evita la lana, los tejidos sintéticos y las etiquetas o costuras que rocen.
  • Tras el ejercicio o un día de mucho calor, una ducha rápida retira el sudor, y después, a hidratar.
  • Usa el aire acondicionado con cabeza: refresca, pero reseca el ambiente. Ventila la casa y no abuses.
  • Si sudas mucho, cambia la ropa húmeda cuanto antes para que la piel no se macere.

Los más peques y la piel atópica

La dermatitis atópica es muy frecuente en la infancia y, por suerte, suele mejorar con la edad. Con los niños, la receta es la misma adaptada a su piel: baños cortos y suaves, emolientes a diario (los hay específicos para bebés y pieles atópicas), ropa de algodón y uñas cortas para que el rascado haga menos daño. En nuestra sección infantil encontrarás productos pensados para ellos. Un apunte importante: las cremas con corticoides y otros tratamientos del brote los pauta siempre el pediatra o el dermatólogo, nunca se ponen por cuenta propia.

Cuándo consultar

Acude a tu médico, pediatra o dermatólogo si un brote no mejora con la hidratación habitual, si el picor impide dormir o hacer vida normal, o si aparecen signos de infección como costras amarillentas, supuración, mucho enrojecimiento o dolor. La piel atópica tiene tratamiento y seguimiento; lo que no recomendamos es tirar de corticoides o antibióticos por tu cuenta, porque necesitan indicación profesional.

Cuida tu piel atópica en Farmacia Store

En Farmacia Store tienes una amplia selección de emolientes, limpiadores suaves y cuidado corporal para la piel atópica y sensible, de las marcas dermatológicas de referencia. Y si el calor te está dando guerra, echa un vistazo a nuestros consejos sobre el golpe de calor y la deshidratación. Si no sabes por dónde empezar, pregúntanos y te orientamos según tu piel.

Preguntas frecuentes

¿El sol es bueno o malo para la piel atópica?

A la mayoría de personas con dermatitis atópica el sol con moderación suele sentarles bien y notan menos brotes. La clave es no quemarse nunca: usa un fotoprotector de índice alto y evita las horas de más sol.

¿Puede bañarse en la piscina alguien con piel atópica?

Sí. El cloro reseca, así que la pauta es aclárarse con agua dulce al salir e hidratar la piel enseguida con un emoliente. Así se disfruta del agua sin que la piel lo note tanto.

¿Cada cuánto hay que aplicar la crema emoliente?

Al menos una o dos veces al día, también cuando la piel está bien, y siempre después del baño con la piel húmeda. La constancia entre brotes es lo que más ayuda a prevenirlos.

¿Puedo usar corticoides cuando hay brote?

Las cremas con corticoides son útiles en los brotes, pero deben estar pautadas por tu médico o dermatólogo, sobre todo en niños. No conviene usarlas por cuenta propia ni de forma continuada.

Referencias

Cristina Iscoa Arana - Farmacéutica Farmacia Store Madrid
Cristina Iscoa Arana Farmacéutica colegiada nº 12937, Farmacia Store Madrid

Información revisada y validada por nuestro equipo farmacéutico.

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