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Cuando llega una ola de calor, el cuerpo trabaja a destajo para mantenerse fresco, y no siempre lo consigue. El golpe de calor y la deshidratación son dos de los riesgos más serios del verano, sobre todo para los mayores y los más pequeños de casa. La buena noticia es que con unas pautas sencillas se previenen casi siempre. Te contamos cómo cuidar a tu familia cuando aprieta el termómetro.

Mujer bebiendo un vaso de agua para hidratarse durante una ola de calor en verano

Golpe de calor y deshidratación: en qué se diferencian

La deshidratación aparece cuando pierdes más líquidos de los que repones, sobre todo por el sudor. El golpe de calor va un paso más allá: el cuerpo deja de poder regular su temperatura y esta sube de forma peligrosa, lo que puede dañar órganos. No es lo mismo tener sed y la boca seca que sufrir un golpe de calor, pero la deshidratación mantenida y el calor extremo facilitan que se llegue a él. Por eso conviene actuar pronto.

Quién tiene más riesgo

  • Personas mayores, que notan menos la sed y regulan peor la temperatura.
  • Bebés y niños pequeños. Cuida especialmente a los más peques en los días de más calor.
  • Embarazo y personas con enfermedades crónicas (corazón, riñón, diabetes).
  • Quien toma ciertos medicamentos (diuréticos, algunos para la tensión). Si es tu caso, pregúntanos o consulta a tu médico cómo te afecta el calor.
  • Deportistas y quienes trabajan al aire libre.

Cómo prevenir el golpe de calor

  • Bebe sin esperar a tener sed, a lo largo de todo el día.
  • Evita la calle en las horas centrales (de 12 a 17 h) y busca la sombra.
  • Ropa ligera, clara y transpirable, gorra y gafas de sol.
  • Mantén la casa fresca: baja persianas de día y ventila de noche.
  • Modera el alcohol y las bebidas muy azucaradas o con mucha cafeína, que deshidratan.
  • Nunca dejes a un niño, un mayor o una mascota dentro de un coche, ni un minuto.
Persona bebiendo agua para hidratarse en un día de calor

Hidratación: agua primero, y sales cuando hacen falta

La base siempre es el agua. Las sales de rehidratación oral tienen sentido en situaciones concretas: cuando ha habido vómitos o diarrea, sudoración muy intensa por deporte o trabajo, o en personas mayores a las que les cuesta beber lo suficiente. Reponen agua y minerales (sodio, potasio) en la proporción adecuada. Si tienes dudas sobre cuál elegir, pregúntanos.

También encontrarás opciones para reponer tras el ejercicio en alimentación deportiva y minerales en complementos.

Señales de alarma: cuándo es una urgencia

Para la deshidratación leve basta con parar, ponerse a la sombra, beber y refrescarse. Pero hay señales que no debes ignorar: piel caliente y enrojecida, dolor de cabeza intenso, mareo o confusión, náuseas, pulso acelerado o que la persona deje de sudar pese al calor. Si aparecen, y muy especialmente con fiebre alta, desorientación o pérdida de conocimiento, llama al 112 mientras refrescas a la persona y la pones a la sombra. El golpe de calor es una urgencia médica: ningún producto lo sustituye.

Un verano seguro, con tu farmacia

En sueros y soluciones de rehidratación y en el botiquín tienes lo básico para afrontar el calor con cabeza. Y si cuidas de alguien mayor o de un bebé y tienes dudas, pásate y lo vemos juntos.

Preguntas frecuentes

¿Cuánta agua hay que beber cuando hace mucho calor?

No hay un número mágico: lo sensato es repartir la ingesta a lo largo del día y aumentarla si sudas mucho. En mayores y peques conviene ofrecer líquidos con frecuencia aunque no los pidan.

¿Sirve cualquier bebida para hidratarse?

El agua es lo mejor. El alcohol y las bebidas con mucho azúcar o cafeína no son buenos hidratantes. Las isotónicas o las sales de rehidratación tienen su momento: deporte intenso, vómitos o diarrea.

¿Golpe de calor e insolación son lo mismo?

En el día a día se usan casi como sinónimos. Lo importante es reconocer las señales graves (confusión, fiebre alta, desmayo) y llamar al 112.

¿Qué hago mientras llega la ayuda?

Lleva a la persona a un sitio fresco, afloja la ropa, refresca con paños húmedos y, si está consciente, dale pequeños sorbos de agua. No des nada por boca si está inconsciente.

¿Las sales de rehidratación valen para niños?

Hay formatos pensados para ellos, pero ante vómitos o diarrea en un bebé conviene consultar con el pediatra la pauta y la cantidad. Te lo explicamos a fondo en nuestra guía del golpe de calor en niños y bebés.

Referencias

Cristina Iscoa Arana - Farmacéutica Farmacia Store Madrid
Cristina Iscoa AranaFarmacéutica colegiada nº 12937, Farmacia Store Madrid

Información revisada y validada por nuestro equipo farmacéutico.

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