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Barbacoas, comidas que se alargan en la terraza, helados, picoteo a deshoras y ese segundo plato que no tocaba. El verano es una fiesta para el paladar y, a veces, un castigo para el estómago. Esa sensación de pesadez, la tripa hinchada y los gases después de comer son de las molestias más típicas de estas semanas. La buena noticia es que con pequeños cambios se llevan mucho mejor. Te contamos por qué aparecen y cómo aliviarlas, desde la farmacia y sin abusar de nada.

Familia disfrutando de una comida al aire libre en verano en un jardín soleado

Por qué el verano le pasa factura a la digestión

En vacaciones cambia casi todo lo que afecta a la digestión. Comemos más cantidad y más grasa, comemos fuera, bebemos más alcohol y refrescos con gas, y los horarios se descontrolan. Además, comer deprisa o hablar mucho mientras comemos hace que traguemos aire, una de las causas más frecuentes de los gases. Y el calor, que tampoco ayuda: con altas temperaturas el cuerpo lo tiene un poco más difícil para hacer bien la digestión.

Comer para digerir mejor

La mejor herramienta contra la pesadez no está en el botín, está en la mesa. Unos hábitos sencillos marcan la diferencia:

  • Raciones moderadas y sin repetir: mejor poco y varias veces que un atracón.
  • Come despacio y mastica bien. Comer con calma es media digestión hecha.
  • Modera fritos, salsas, grasas y picante, sobre todo de noche.
  • Ojo con el alcohol y las bebidas con gas, que hinchan y sientan pesadas.
  • Un paseo suave después de comer ayuda más que tumbarse en el sofá.

Aliviar la pesadez y la hinchazón

Cuando la comida ya está hecha y llega la pesadez, hay aliados de toda la vida. Los digestivos a base de plantas (alcachofa, boldo, jengibre, manzanilla) y los complementos para los gases con hinojo o carbón vegetal pueden ayudar a sentirte más ligero. Una infusión templada al final de la comida es un clásico que sienta bien y, además, te obliga a parar un momento.

Probióticos e infusiones, aliados del día a día

Para una digestión más tranquila a medio plazo, cuidar la flora intestinal con probióticos puede venir bien, sobre todo si vienes de unos días de excesos o has tomado antibióticos. Y las infusiones digestivas de siempre (manzanilla, anís, poleo menta) son un remedio sencillo y agradable. Eso sí, seamos honestos: ayudan a sentirte mejor y a acompañar una buena rutina, pero no son milagrosas ni arreglan una comida de tres platos.

¿Y los medicamentos?

Si lo que tienes es ardor o acidez, los antiácidos y otros medicamentos pueden ayudar de forma puntual, pero conviene usarlos con cabeza y no tirar de ellos a diario sin motivo. Lo mismo con los que se usan para el gas o para acelerar el vaciado del estómago. Antes de tomar nada de forma habitual, pregúntanos en la farmacia o consulta con tu médico: a veces detrás de «siempre tengo malas digestiones» hay algo que conviene mirar.

Cuándo consultar

La mayoría de digestiones pesadas son cosa de un día y no tienen importancia. Pero conviene consultar con tu médico si el dolor de barriga es intenso o no se va, si pierdes peso sin querer, si tienes vómitos que no paran, si ves sangre en las heces o las notas muy oscuras, si te cuesta tragar o si el ardor es muy frecuente. En esos casos no es un simple empacho de verano y merece una valoración.

Para tus digestiones de verano, en Farmacia Store

En Farmacia Store tienes digestivos, complementos para los gases, probióticos e infusiones en nuestras secciones de aparato digestivo y complementos. Y si te vas de viaje, llévalos en un buen botiquín: aquí tienes nuestra guía para preparar el botiquín de viaje. Recuerda también cuidar la hidratación con el calor. ¿Dudas? Te asesoramos encantados.

Preguntas frecuentes

¿Por qué tengo más gases e hinchazón en verano?

Por las comidas más copiosas y grasas, el alcohol, las bebidas con gas y comer deprisa (que hace tragar aire). Comer despacio, en raciones moderadas y dar un paseo después ayuda a notar menos pesadez.

¿Las infusiones digestivas funcionan de verdad?

Ayudan a sentirte más ligero y acompañan bien una comida, pero no hacen milagros. La manzanilla, el anís o el poleo menta son agradables y te invitan a parar; lo que más influye sigue siendo cómo y cuánto comes.

¿Puedo tomar antiácidos cada día en vacaciones?

Mejor no de forma rutinaria. Para un ardor puntual pueden ayudar, pero si los necesitas a diario es señal de que algo conviene revisar. Pregúntanos o consulta con tu médico.

¿Los probióticos ayudan con la digestión?

Pueden venir bien para cuidar la flora intestinal, sobre todo tras unos días de excesos o después de tomar antibióticos. Son un apoyo dentro de unos buenos hábitos, no un sustituto.

Referencias

José Luis López - Farmacéutico Farmacia Store Málaga
José Luis López Farmacéutico colegiado nº 3450, Farmacia Store Málaga

Información revisada y validada por nuestro equipo farmacéutico.

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